Outsourcing, “aut… ¿qué?”

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Inauguramos nueva sección en nuestro blog dedicada a posts escritos por diferentes miembros del equipo Reticulae. Hoy Laura Nogales, teleoperadora del Departamento de Calidad, nos habla del origen y la evolución de una de nuestras áreas principales de actividad: el outsourcing.

Todo en la vida va cambiando, siempre van surgiendo nuevas tendencias haciendo que muchas de las costumbres de nuestra sociedad vayan quedando anticuadas, y el mundo empresarial no es una excepción. Ahora, en este mundo globalizado, todos conocemos el término Outsourcing y lejos quedaron preguntas como: “aut… ¿qué?”

Ha sido en las últimas décadas cuando más popularidad ha alcanzado esta práctica, haciendo que las empresas obtengan grandes beneficios gracias a la externalización de servicios y como una alternativa a la crisis.

Si definimos el término brevemente, sería ese proceso de subcontratación, es decir, el proceso por el cuál una empresa contrata a otra para desempeñar una porción de su proceso de negocio de una forma más eficiente.

Un poco de historia

Lo que quizá no muchos saben, es que sus orígenes son más antiguos de lo que pensamos. Al parecer, nació en los años 40, en aquel que fuera el país de las oportunidades, EE.UU, justo coincidiendo con el final de la Segunda Guerra Mundial y en el momento en el que se apostaba por una concentración total. Una época en la que el objetivo era no depender de nadie pero que pronto necesitó una transformación total.

Esta forma de autosuficiencia resultó ser muy ineficiente para las compañías completas en sí mismas, ya que perdían completamente su capacidad competitiva frente a las empresas especializadas. Y fue en los años 70 cuando la externalización se volvió un hecho imprescindible cambiando completamente el punto de vista en cuanto a la tradicional cadena de valor de Porter.

Gracias a los avances tecnológicos, desde los años 90 las empresas han apostado por la subcontratación, externalizando sus actividades de apoyo, consiguiendo con esto una mayor ventaja competitiva.

Ventajas de la externalización de servicios

El Outsourcing es la vía perfecta para que una empresa pueda centrarse en la función principal de su negocio, a la vez que se consigue una mayor rentabilidad. A través del outsourcing se pueden reducir costes, ya que algunos de los costes fijos de la empresa se pueden transformar en variables.

A favor del outsourcing también está su capacidad de acceder a una experiencia especializada, añadiendo así a la empresa know-how, eficiencia y flexibilidad, aspectos que repercuten directamente en la calidad del producto o servicio. Gracias a todo ello, se puede adquirir esa diferenciación que cada empresa busca para ser mejor que sus competidores y reforzar las ventajas competitivas.

Y para que todo sea tan maravilloso como parece, sólo hay que elegir a la empresa adecuada, que disponga de una trayectoria empresarial estable, sólida y se involucre con los objetivos de sus clientes. Reticulae, ¿en qué puedo ayudarle?

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